Puesto que sabemos que antes de acudir a un psicólogo, nos hacemos muchas preguntas, queremos intentar contestártelas aquí. Por supuesto, si tuviese alguna más, no dude en comentárnosla.

  1. ¿Cuándo es conveniente un tratamiento psicológico?

    Un tratamiento psicológico se hace necesario cuando alguien tiene un problema lo suficientemente grave para provocarle malestar y sufrimiento. Sin embargo, algunas personas acuden al psicólogo para mejorar ciertos aspectos que consideran una dificultad y que piensan que aprendiendo a resolverlos se sentirán más satisfechos en su vida.

  2. ¿Qué hago si creo que el problema lo tiene otra persona cercana a mi?

    Lo primero es tratar de convencer a esa persona de que sería bueno acudir a un profesional. Lo mejor es decírselo en los momentos en que esa persona ve que algo en su vida no está yendo del todo bien y hacerle ver que le ofreces toda tu apoyo. No queremos que acudan a consulta obligado/a y si fuese así, trataremos de encontrar un motivo para que quiera seguir viniendo y solucionar su problema.

  3. ¿Qué tratamiento es más eficaz?

    Depende del tipo de problema y persona. La Terapia Breve Centrada en Soluciones se aplica a múltiples problemas pero en ocasiones hay personas a las que les cuesta más seguir el ritmo ‘centrado en soluciones’. En estas ocasiones intercalamos técnicas de otras corrientes terapéuticas para que la persona se sienta más cómoda.

  4. ¿Es muy caro ir al psicólogo?

    Invertir en uno mismo y en la propia salud nunca es caro: el beneficio que se puede obtener supera ampliamente el coste económico.
    Las sesiones tienen un coste de 50€ (sesiones individuales, de pareja y familias)

  5. ¿Cuánto dura una terapia?

    El número de sesiones dependerá de muchos factores. Por regla general hacemos una sesión a la semana las 2 o 3 primeras semanas.
    Después dejamos 2 semanas entre sesión y sesión para ir alargando después el tiempo entre sesiones.
    Para haceros una idea, la media en este tipo de terapia está en 6 – 7 sesiones.

  6. ¿Tengo que hablar de cosas que no quiero contar?

    Es normal que sientas nervios antes de acudir a un profesional sin saber qué pasará o de qué se tendrá que hablar. Nosotros nunca obligamos a contar cosas que no se quieran contar, sin embargo se ruega sinceridad para que el tratamiento sea efectivo. No preguntamos ni buscamos situaciones de la infancia o el pasado que te hayan podido causar traumas, preguntamos y hablamos sobre el presente y las situaciones actuales que te causan malestar e intentamos encontrar los recursos que tienes para solucionar el problema.

  7. ¿Es confidencial lo que le explico a la psicóloga?

    Todo aquello que el cliente explica en la consulta es absolutamente confidencial.
    La información sobre el cliente de la que la psicóloga dispone está sujeta a un derecho y deber de secreto profesional que sólo puede ser eximido por el consentimiento expreso del cliente, excepto en los casos que marca la ley. Los psicólogos nos regimos por un código deontológico propio que, entre otras obligaciones, indica de forma explícita la obligatoriedad de preservar la confidencialidad entre el cliente y el profesional.

  8. ¿Puede haber recaídas?

    Sí, es posible que se produzcan recaídas, aunque no siempre se producen.
    Es necesario apuntar que los psicólogos entendemos las recaídas como una parte más del proceso de cambio, sin que sean un fracaso. Además, en caso de recaída, el cliente dispone ya de una mayor cantidad de recursos para enfrentar la situación: aunque se recaiga, el cliente no vuelve al punto de partida sino unos cuantos pasos más allá.

  9. ¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra?

    Un psiquiatra es un médico especializado en trastornos mentales. Los psiquiatras abordan los problemas del paciente desde una perspectiva fisiológica (tratando el cuerpo), tal y como se abordan las enfermedades médicas, bien sea prescribiendo medicación o cualquier otra intervención médica destinada a equilibrar la bioquímica del cerebro. En cambio, los psicólogos se encargan de evaluar y tratar de forma personalizada a los clientes, incluyendo tanto en la evaluación como en la terapia las particularidades personales sociales, situacionales, de relación con los demás, conductuales y emocionales que han llevado a la persona a la consulta.
    La psicología clínica puede ser confundida con la psiquiatría porque generalmente tienen metas similares (aliviar el malestar psicológico), pero lo hacen por caminos diferentes: el psiquiatra tiene una visión médica del problema, mientras que los psicólogos tiene una visión más completa de la persona.
    En la práctica, psicólogos y psiquiatras trabajan juntos en equipos multidisciplinarios junto con trabajadores sociales y / o trabajadores ocupacionales para proporcionar un enfoque multimodal cuando los pacientes presentan problemas que así lo requieren.

  10. ¿Es necesario tomar medicación?

    No, no es necesario tomar medicación de ningún tipo.
    Sólo en casos graves de ansiedad, depresión u otros trastornos que generen un gran malestar que interfiera de forma significativa en la vida cotidiana, el psicólogo puede derivar al cliente al psiquiatra para realizar una evaluación conjunta con la finalidad de valorar si tomar medicación ayudaría al cliente.